sábado, diciembre 04, 2010

El mejor poeta


a Aldo



el mejor poeta descansa en mi espalda
se bebe mi sangre con cada mirada
sus manos escriben en mi piel sedienta
caminos, palabras, sueños y tristezas.

el mejor poeta me lleva en su mente
me crea y recrea cada madrugada
soy de su ternura, de su abrazo eterno
me quedo clavada entre sus pestañas.

el mejor poeta bebe de mis ojos
respira en silencio y acaricia el cielo
muero de ternura cuando en la mañana
sus ojos sonrientes iluminan mi alma.


mlb.-

sábado, noviembre 13, 2010

Se voló



Yo traté… hice todo lo posible… pero no pude
sostenía con todas mis fuerzas el piolín
pero cada vez se hacía más grande, enorme…
y subía… cada vez  más alto, cada vez más lejos
yo corría…  tropezando… queriendo retenerlo
cuando una ráfaga de viento norte
me lo arrancó de las manos dolidas…

Las lágrimas me impedían ver el cielo…
Y un súbito relámpago lo iluminó de pronto


Era él…
con una flor azul marchita entre las manos,
mirándose el ombligo, dentro de su ego inflado…


(Yo me arranqué los ojos para no verlo irse)


mlb.--

domingo, noviembre 07, 2010

Neuquén


Entre dos ríos y bardas esteparias...
Sequía y viento... aguas de esmeralda...
Neuquén se despereza con desidia
de un animal hambriento bien saciado.
En sus entrañas fermentan y palpitan
miles de sueños, corazones rotos,
ilusiones que se mueren de hastío,
de insolvencia, de desesperanza…

mlb.- 05-11-2010

foto de Ivana Medeghini

viernes, octubre 22, 2010

Ya paró...


Ya paró de llover
todo tan fresco y nuevo
huele a verdor tardío

se respira profundo
un aire de jazmines
de infancia renovada

tu imagen se diluye
en la reverberancia
de horizontes perdidos.




12:10 21-10-2010

jueves, octubre 07, 2010

Pero claro...

Claro, una lo que busca en un trabajo digno y de entrada la tratan como si fuera una criminal. El interrogatorio duró casi una hora y yo sin comer y después de haber pateado como cincuenta cuadras.

Pero claro, eso no tiene porqué saberlo el anteojudo imberbe que sopesa cada respuesta como si no me creyera.

¿Dónde? ¿Cómo? ¿Cuándo? ¿Por qué?

¿Tiene hijos? Si, uno. Varón, morocho como el padre pero con los ojos verdes de mi viejo.

¿Estado civil? Pero claro, el imberbe tampoco tiene porqué saber la historia…

- Pedro, Pedro querido, mi negro… ¿No te alcanza con el sindicato? ¿También en la facultad? Si, me parece bárbaro, yo sé que nuestro hijo/a merece un mundo mejor. Pero… ¿Por qué no te cuidás un poquito? No andes solo por la calle, por favor. Tengo miedo…

Si. Hasta que mi miedo estalló una madrugada en que la cama se enfrió de pronto y para siempre. Vi que te llevaban y grité hasta que la patada me cerró la garganta y la consciencia.

Doña Juana, la vecina, dice que me encontró en un charco de sangre. – Que susto m’hijita! Yo pensé que ya no… Echándomelo en cara como si le hubiera hecho un chiste de mal gusto.

-No doctor! ¡No! ¡No me lo saque! ¡Por favor! ¡La hemorragia va a parar! ¡Tiene que parar!

Y paró. Era como si Pedrito se aferrara a la vida. Como si mi Pedro, mi amor, mi hombre, mi querido, no quisiera dejarme sola, no quisiera morirse del todo.

Pero claro… ¿Qué sabe este anteojudo estúpido? ¿Qué sabe del repudio de mi familia, de la gente del barrio que me miraba la panza como si fuera una enfermedad infecciosa?

¡Pero que se mueran todos! Si todos juntos no valen una uña de mi Pedro…

¿Pero entenderá algo este idiota? ¿Qué sabe de la tibieza y la ternura de mi hijito?

¡Qué va a entender!

Por eso, porque nunca podría entender, me limité a contestar:

- Soltera

Aldo en Challacó


Espantando universos

con tu espada de pluma

te veo entre jarillas

llamando a las estrellas

una noche de luna.


Una mancha dorada

con pantalones cortos.

Allá... Allá abajito.


09-10.-

martes, agosto 10, 2010

un hombre...





Un hombre sin nombre
me espera en penumbras.
Cargada en sus hombros,
su bolsa de escombros.
Sus ojos de almendra.
Sus manos de alondra.
Su boca con hambre
devora mi sombra.


08-2010

martes, agosto 03, 2010

A u t e


Ya tendida y ardiente…
abrí los ojos al resplandor de la ventana…
Pálida, incandescente…

Vestía solamente el roce de tus ojos…

Yo clara y revelada…
Tu recóndito, oscuro…
Yo, tu maja… Mi Goya…


Pero también soñé que desde la ventana
Te veía desnudo, recostado, delgado…
Lánguido en tu desidia…
Gozando mi deseo sospechado, prohibido…
Entre tus piernas, el fruto que me tienta y me llama…
Me derrito en la sombra, detrás del caballete…
El pincel escapa de mis dedos…

Nunca podré pintarte?
20-08-2009